Matthew Alexander McLaggen

" If we're caught in a wave, I will carry you over.
It will always be that way, I promise. "


Apartado de Información

Nombre completo:
Matthew Alexander McLaggen.

Fecha de nacimiento:
17 de Agosto de 1999.

Progenitor divino:
Selene ; Titánide de la Luna, diosa de la noche, el resplandor, el nacimiento y la demencia.

Lugar de residencia:
Dunedin, Nueva Zelanda.

Habilidades:
• Su energía y poder aumentan durante la noche. Cada vez que se encuentra a la luz de la luna, se fortalece física, mental y místicamente.

• Visión nocturna. Es capaz de ver en la oscuridad.

• Puede comunicarse con los animales nocturnos.

• Umbraquinesis. Puede utilizar la oscuridad y sombras a su favor, como por ejemplo para:
Camuflaje y mimetismo con las sombras, curación de heridas menores, generación de un escudo protector al solidificar la oscuridad.

• Fotoquinesis. Tiene cierto grado de control sobre la luz de la luna y las estrellas; puede crearla, formarla y manipularla especialmente en la noche. Mientras está expuesto a la luz de la luna, puede sanar absorbiendo esta luz.

• Locura Inducida. Tiene en una escala muy menor la habilidad de generar cierto grado de malestar relacionado a la locura, como su madre.

• Personalmente, se dedicó al mundo de la música, siendo muy bueno con la guitarra, y se entrenó en varios deportes acuáticos, como lo es la natación y el surf. De adolescente, antes de llegar al campamento, perteneció al equipo de rugby escolar.

Características:
Los niños de la luna tienden a tener una belleza única y resplandeciente, especialmente de noche, cargando un carisma natural y una apariencia inofensiva que les otorga protección, o en algunos casos subestimación, de otros seres.
Dicen que la luna trae tranquilidad a las personas, por lo que como hijo de Selene cargar con esa energía, logrando influenciar a otros y a sí mismo.

En su caso, tiene el cabello castaño, los ojos azulados con tintes que varían con el cambió del cielo, siendo más brillantes por las noches, y la piel bastante palida, casi platinada, con algun que otro lunar visible en el rostro.



Apartado de Relatos

En una pequeña casa ubicada en Dunedin, la historia griega se repetía en otra de las generaciones de los McLaggen que daba al mundo otro par de semidioses. Cerca de las costa y rodeados de naturaleza solitaria, Matthew vivía junto a Logan, su gemelo, y Robert, su padre. Aunque ambos hermanos tuvieran la misma edad, él siempre sintió que era el mayor, lo que conllevó a que, al pasar el tiempo, él asumiera un rol protectivo sobre Logan.

Como era de esperarse, el par de hermanos apenas había tenido información sobre quién era su madre o lo que había sucedido para que no estuviera con ellos, siendo una vaga descripción que su padre había soltado una noche sumido en tristeza lo único que conocían de ella. Se trataba de una mujer misteriosa, brillante a ojos del resto, que Robert había conocido en el verano, durante una jornada de trabajo fuera de la ciudad. Éste les reveló que, luego de pasar cierta cantidad de noches junto a la mujer, cuando se devolvió a trabajar en el centro marino de Dunedin, volvió a encontrarse con ella.
Jamás les explicó porqué se fue o donde estaba actualmente, siquiera fue capaz de darles un nombre. Pero el tiempo llevó a que ambos hermanos decidieron que no era importante, no por rencor o negación, sino porque tenían suficiente con un padre que daba lo mejor de sí para criarlos. Como consecuencia de perder interés en sus orígenes, dejaron de preguntar sobre el pasado de la relación y las dudas sobre su madre pasaron al olvido.

Pero nada podía ser bello, duradero y sin angustias para siempre. Al final del día, era de conocimiento universal que el paso del tiempo deteriora a los seres humanos, y eso estaba pasando con el padre de Matthew. Robert tuvo sus años de gloria ejerciendo su carrera como biólogo marino, viviendo de viaje en viaje alrededor del continente, teniendo un amorío tan fugaz como eterno, y posteriormente dejando parte del éxito académico de lado para criar de dos maravillosos hijos. Y aunque cualquiera diría que el hombre no merecía ningún mal, el destino caprichoso decidía por sobre el karma que pudiera cargar. Con la llegada del invierno de 2010 una enfermedad atrapó el cuerpo del adulto, quien perdía parte de sus libertades al comenzar a depender de varias medicinas y visitas al hospital.

Planes nuevos formaron los McLaggen, forzados por la condición del patriarca, pasando a dar nuevas tareas a los jóvenes de 11 años de edad y restándole trabajos al no tan joven Robert. Algunas cosas que Matt hacía, además de estudiar, era trabajar para quitarle carga horaria y responsabilidades a su padre. Nada forzoso ni que pasar de un par de horas, normalmente se encontraba escribiendo para su padre mientras él le dictaba desde su cama, acomodando archivos o visitando las tiendas para abastecerse por varias semanas; todo trabajo conllevaba tiempo, pero ninguno de los hermanos dejaba de lado sus estudios buscando conseguir calificaciones altas para poder hacerlo sentir orgulloso. El momento de la tarde, antes de que intentaran preparar la cena, significaba que ambos menores se sentaban junto a su padre, realizando las actividades escolares y dibujos cargados de cariño, logrando animar al hombre quien ante esos pequeños momentos se sentía completo.

Sin embargo, pese a cualquier intento y todo el esfuerzo médico, el hombre estaba cada mes peor. Las drogas dejaban de mostrar efectos en el cuerpo del enfermo, dejándolo cada día más dependiente de permanecer en cama, y según los médicos, no había cura posible, sólo tratamientos que retrasaran el avance de la enfermedad y de la temida muerte.

Al año siguiente, una tarde de vacaciones veraniegas, mientras caminaban ambos hermanos por la playa en busca de despejarse, una especie de animal oscuro saltó frente a ellos, siseaba y babeaba, pareciendo querer hablarles. El mayor, siguiendo su instinto sobreprotector, se posicionó frente a su hermano. Ninguno omitió palabra alguna, no comprendían qué clase de perro mutante era aquello. Siendo Logan quien por lo bajó comentó que parecida salido de uno de aquellos cómics de MCU que tanto guardaba.
Sorprendidos por todo aquello volvió la vista a la playa, al mar y las rocas a su alrededor, y al notar que la bestia comenzaba a avanzar, le ordenó a su hermano que comenzará a correr. Quizá fue suerte, quizá falta de agilidad para escalar del perseguidor, quizá alguien había estirado su mano para darles protección. Sin saber cómo, ambos se salvaron del ataque, continuando con el correr hasta llegar a la casa, exhaustos y casi que hiperventilados.

Después de varios minutos de desconcierto, alteración y preocupación, ante el llamado de un preocupado Robert subieron a la habitación de su padre, quien no comprendió la situación gracias a que ambos estaban intentado hablar rápido, agitados y sin poder explicarse. Cuando el hermano de Matthew le mostro una pequeña herida en su brazo producto del escape, mientras intentaba decirle que una especie de animal los perseguía, acabaron por calmarse para poder atenderlo mientras aquel hombre analizaba la situación en silencio. Ambos, al unísono, preguntaron si sabía algo sobre lo que le había sucedido, creyendo que podía tratarse hasta de una mutación del lecho marino; después de todo, ambos sabían que su padre tenía varias investigaciones sobre ello e inclusive habían descubierto una especie de bestiario antiguo entre sus pertenencias.

El hombre, resignado por su condición y el riesgo que continuar evitando el tema parecía tener, accedió a contarles sobre su madre, y sobre lo que realmente eran. Siquiera habían hecho una conexión entre ambos temas, por lo que ambos fueron atrapados por la confusión. ¿Qué tenía que ver aquella bestia con su madre?

Parte por parte les explicó, con la mayor dulzura y suavidad posible para que ambos pudieran comprender su destino. Pudo notar que a las primeras palabras los gemelos parecieron considerar que su padre alucinaba, que la enfermedad afectaba sus recuerdos y lo enredaban en historias, pero cuando les enseño una cajita con dos dagas gemelas con empuñadura de rubí y zafiros, indicando que las inscripciones estaban en griego antiguo pero él no podía leerlo, parecieron al menos comenzar a creer. En base a explicarles distintos sucesos del pasado, el par empezó a atar cabos, a reconocer antiguos ataques y darle sentido a varios de sus problemas -como lo era la dislexia y la constante hiperactividad- al mismo tiempo que sí lograban traducirle las palabras en griego a su padre, viendo como las letras se dejaban leer a la perfección. Ese día descubrieron porqué se sentían tan felices y cómodos en las noches, la historia de su progenitora y porqué no había permanecido junto a ellos.

Aunque la noticia revolucionó la vida diaria y la realidad propia de la familia, tenía problemas mayores que atender, problemas del mundo mortal. A los pocos meses, tras la puerta de un consultorio pudieron oír como el diagnóstico acababa siendo tajante, la noticia llegaba para arruinarlos, el hombre no resistiría más de un año a su lado. Los tres estaban destruidos, pero intentaron mantenerse unidos hasta el ultimo momento. Vivieron el último año muy apegados a su padre, llegando a dejar de lado el estudio y trabajo para ganar tiempo junto a él.

Antes de despedirse por completo, Robert les entregó un segundo presente de parte de Selene, un mapa de estrellas, indicándoles que cuando llegaron para iluminar su vida la misma deidad le había indicado que, cuando necesitaran un hogar, uno nuevo y preparado para ayudarlos a continuar, debería realizar un viaje. Robert estaba seguro de que su madre se encargaría de guiarlos y protegerlos, algo que siempre había hecho era cuidarlos desde la mirada nocturna, misteriosa y tranquila de la luna.

Sin poder comprobar su se trataba de un delirio, a finales de años y cerca de las fechas festivas, el hombre pudo sentir como su la luz de la luna que se filtraba por su ventana lo acariciara en busca de quitarle la fiebre, susurrándole que era hora de descasar; esa misma madrugada pudo despedirse en paz, en el silencio de la noche y con la esperanza de haber logrando ayudar a sus hijos.

Luego de la pérdida, Matthew acabó por consolidar su rol de hermano mayor, en un rato hasta parental ante la guía de su padre. El peso de ello, y el dolor que no quería abandonarlo, no fue suficiente para detener sus intentos de sonreír, y de que su hermano volvieron a hacerlo. Con lo poco que les quedaba de ánimos, tuvieron que armarse de valor para abandonar Nueva Zelanda, pues su primera misión era traducir el mapa que les habían entregado y este tenía indicaciones clara respecto a encontrar respuestas en Nueva York.

Los problemas no se hicieron esperar, tanto por ser menores viajando como polizontes como por culpa de diferentes monstruos que los acecharon durante todo el trayecto, logrando que se hiciera un recorrido casi eterno y repleto de desvíos. En uno de sus encuentros sucedió lo peor, una de las cosas que jamás podrá perdonarse Matthew, aunque fuera con el fin de salvarlo de un ataque, que fue permitir que fueran separados. A causa de los ataque de lo que parecía ser una serpiente mitad-humana, debió tomar la decisión de indicarle a su hermano que corriera en dirección contraria a la suya y saltara a un barco, mientras él tomaba la iniciativa de hacerlo a otro, pero la velocidad con la que escalaba el problema acabaron perdiéndose el rastro.

El mapa permaneció en manos de Logan, sin embargo, su barco se direccionó a un camino muy diferente al planeado. La soledad abrumó al joven semidiós, seguido de los peores escenarios posibles, había perdido a Logan y no había podido hacer demasiado gracias a la herida que segundos luego de saltar a un navío de carga lo había dejado inconsciente. Continuar fue difícil, siendo las constelaciones propias del cielo fueron las guías para Matt. El campamento fue un hogar, eso era indiscutible, pero jamás completo, puesto que Logan no apareció en él en los años que permaneció instalado allí. Sus esperanzas de encontrarlo se mitigaron con el tiempo, pero jamás se extinguieron.



Apartado de Datos

• Tiene un pequeño zorro llamado Losarig, que quiere decir Girasol al revés.

• Tiene la sospecha de que sus antepasados estaban ya relacionados con los dioses.

• Las actividades relacionas al agua son sus favoritas, desde joven su padre los acercó al mundo acuático.

• Después de pasar a tener una vida solitaria, se dedicó a la música por completo haciendo uso del internet para subir sus primeras canciones.

• Tiene su viejo hogar en en Nueva Zelanda, el cual considera como una casa de veraneo actualmente y fue su refugio en las épocas de disputas entre el gobierno y los semidioses; él no estuvo involucrado, se encontraba buscando a su hermano fuera del radar.

• Desde pequeño ama las sandías, es su fruta favorita y normalmente se las ingenia para tenerlas disponibles.

• Pasó gran parte de su vida recorriendo el mundo, con la misión de encontrar a su hermano.

• Se reconoce como hermano mayor, a pesar de que Logan sea su gemelo.

• Tiene un pequeño telescopio acompañado de un catalejo, objeto que perteneció a su abuelo y padre.

• De las dagas gemelas, él se quedó con la de los detalles en zafiros.

• Es bueno con las espadas gracias al entrenamiento que el campamento le proporcionó, pero nunca ha tenido una propia.

• Años atrás pasó a obtener la protección de Poseidón ante su buena predisposición con el dios de los mares y la relación que su familia parecía tener con el cuidado de la vida marina.


© All rights reserved.